La puesta en escena del desfile nos traslada a una isla desierta en medio del pacífico donde una pareja de náufragos encuentran unas maletas con ropa en la playa. Los protagonistas de esta historia juegan, disfrutan y customizan las prendas expresado a través del crochet, bordados. Todo esto refleja esa sensación libertad que se siente cuando te aislas del mundo cotidiano y sus rutinas. Su intención es que profundicemos en el autoconocimiento y que ello represente una oportunidad.
Nacho Aguayo director creativo de la sección femenina y Álex Millares director creativo de sección masculina han presentado piezas clave desestructuradas y fluídas con un aire colonial, en la que todas las prendas llevan customización con materias primas que nos puede ofrecer la isla en la que se desarrolla la historia.
La colección es abundante en color lo que transmite una aire alegre, veraniego y sensual. Para las prendas de día toman fuerza los colores como el camel que representa la arena, el agua marina y para las prendas de noche los colores blancos, negros, dorados y plateados.
La pintura y la obra de arte estampadas en prendas están a cargo de Almudena Cañedo y simultáneamente la modelo que pudo desfilar sus propias obras de arte.
Finalmente, según explicaba medios Nacho Aguayo explica que lo que propició e inspiró la creación de la colección fue la experiencia sensorial que proporciona dicha isla y el concepto del tiempo.








